Escuchar a Milo Ke Mandarini resulta fascinante. Su música es un viaje hacia el pasado en el que las culturas bañadas por el Mediterráneo facturaban armonías llenas de poesía y sentimiento. Melodías frescas y sinuosas acompañadas bajo la batuta de instrumentos como el tanbur, la baglama, el yayli, la zanfona o el ud, hoy desconocidos, ayer base de la tradición ancestral de pueblos como el griego, el turco o el egipcio, entre otros.

Sus composiciones son una suave brisa marítima de primavera, el soplido de un ángel, la llovizna en el Nilo. Un manjar delicioso de sabor intenso, fresco y frutal, cocinado a fuego lento y edulcorado con suma delicadeza. Milo Ke Mandarini (Manzana y Mandarina en español) es un dúo, formado por los músicos e investigadores Carlos Ramírez e Isabel Martín, que encuentra su razón de ser allá por el año 2008 y que gracias al estudio minucioso y artesano han conseguido rescatar partituras ya olvidadas pero de enorme valor histórico, al tiempo que facturar un producto compositivo de muchos quilates.

Una dupla ingeniosa y equilibrada que acerca al escuchante una variedad cromática de sonidos ya olvidados por la sociedad moderna. Cantares ibéricos y sefarditas, ritmos balcánicos o melismas otomanos, forman parte de su imaginería compositiva. Estrenan disco y que mejor modo que hacerlo en el Monasterio de Santa Cristina. Un encuentro que transportará al público siglos atrás.

Escrito por Diego Soto